Me levanté con una sensación de descanso impresionante, había aprovechado cada segundo de dormir, es una de las ventajas de levantarse sin despertador, que los ojos se despegan solos no los tienes que depegar tú. Descalza y con lo puesto, que no era nada, ya que si el calor lo permite suelo dormir desnuda, me dirigí a la cocina a prepararme el café con leche, a paso muy tranquilo y con cierto aire perezoso, estaba segura que llevaba unos pelos de loca impresionantes, casi casi me dieron ganas de tirarme en el sofá pero supere la tentación. Me quedaba un día de vacaciones y había planificado quedar con Susana que llevaba todo el verano sin verla, bueno el mes que había estado en Mallorca. Habíamos hablado por teléfono, nos habíamos mandado mensajes por el facebook...era la única ocasión en el año que estábamos tanto tiempo sin vernos. Además teniamos una cena pendiente los cuatro, que a este ritmo sólo iba a conocer a Carlos de oidas y de lo que me contaba Susana, aunque la verdad ella y Toni tampoco coincidian mucho. Hay que ver como con la edad cualquier acto social consiste en comer y la verdad me convenía parar este ritmo sin freno de cervecitas, terrazas, cenas, delicatessens, helados...que durante un mes había injerido, ahora llegaba el mes de la calma de hacer deporte, de cuidarse...pero por un día de vacaciones que me quedaba no iba a dejar de salir a cenar. A mi Carlos me gustaba, le daba a Susana una sensación de seguridad que nunca había visto en ella. Al parecer su mes de agosto había estado muy bien, él había trabajado, pero como en su trabajo siempre había que viajar, ella se había apuntado a todos los viajes, así que se había recorrido toda España y había leido y visto un montón de monumentos mientras que él se reunía, luego los fines de semana aprovechando que estaban en ruta habían seguido de viaje, y Susana había disfrutado mucho. Se habían recorrido la península. Es un concepto envidiable de viajar, tenía el handycap de que había que conbinarlo con la jornada de trabajo de Carlos, pero peor hubiera sido quedarse en Madrid esperando. Para Susana era inconcebible irse de vacaciones sin su chico. Ella era de ese tipo de chicas que les encanta el compromiso y la formalidad de todas las relaciones, así que, por poner un ejemplo, en Navidad había que organizarse...yo en cambio, tal vez por inexperiencia me parecía raro dejar de celebrar la nochebuena en casa de mis padres, y sin duda sería un conflicto decidir con quien. Es más estaba dispuesta a hacerla por separado, es decir, Toni con su familia y yo con la mía, mientras que para Susana ello supondría un desajuste en el equilibbrio de la pareja. No me entendais mal, ella era y es una mujer moderna que queda con las amigas y hace su vida independientemente de tener novio, pero que cumple con todas las expectativas sociales del concepto de pareja.
Me tomé el café con leche que estaba muy bueno, es una de las cosas que más me gustan, y es el único café que me tomo en todo el día, y me decidí a hacer lo correcto, me fui a mi habitación a deshacer la maleta, sin duda era algo memorable,mi madre no se lo creería, ya que siempre permanecía en el suelo de mi habitación por un par de semanas. Me preparé para salir y me fui a ver a mi querida Madrid.





















