18 jul. 2010

Avelina XI




Estábamos en el metro, de pie agarrándonos donde podíamos porque estaba a tope de gente, y yo estaba muy cerca de Toni, a una distancia digamos milimétrica, y entonces me di cuenta que él se iba a arreglar y yo no. Tampoco iba muy mal aunque era un look informal, llevaba unos pantalones pitillo tobilleros color beig con una camisa blanca un poco ceñidita y unos zapatos de cordones en plan masculino, no penseis mal estaba totalmente calculado, es decir, que aunque se tratase de un look masculino seguía siendo femenina. La verdad es que si me lo hubieran propuesto con más tiempo, tal vez, hubiera optado por otra cosa, pero bueno supongo que estaré a la altura de las circunstancias, además solo era una peli en un cine de barrio, además a las 8.

-¿Qué piensas?-dijo Toni.
-Nada.
-No creo, ¿tú en blanco? no tienes pinta de ser de esas.
-¿Qué quieres decir?- le dije haciendo una mueca de no te entiendo.
-Que tienes toda la pinta de ser de esas chicas que todo el día está activa.
-¿Y como llegas a esa deducción?
- Se de sobra que eres una chica lista, bueno mejor dicho muy lista, pero también se que te puede la duda.
-¿Cómo que me puede la duda?
- Piensas demasiado las cosas, te comes mucho la cabeza.
-¿Ah sí?- Le dije en plan interrogante, había algo en esos comentarios que me desconcertaba, era como una especie de curiosidad que me ponía a la defensiva.
-Bueno mejor cambiamos de tema, ves yo siempre hablo de más.-Sonrió y me dió una pequeña caricia en la mejilla, muy rápida. Yo me ruborice, pero como estaba un poco mosca no fuí muy receptiva.
-Si mejor cambiemos de tema.
-No te enfades. Yo también me como la cabeza, además lo decía en plan piropo, pero con la cara que has puesto me has obligado a  improvisar una retirada y en vez de seguir en  buen camino he dicho algo que te ha hecho poner peor cara, ¿ me perdonas?- me dijo ladeando la cabeza y poniendo carita de pena.
-Sí, pero sólo si me invitas a palomitas.
-De acuerdo, no hay problema.
-Y tengo otra condición.
¿Cúal?
-Tienes que vestirte en combinación conmigo, que no he tenido oportunidad de arreglarme.
-Pero si vas estupenda, con ese look masculino, cómo era lo que leí que era muy importante calcular hasta él último detalle ya que por el hecho  de ir con look masculino no tenias porque parecer un hombre.
-Jo, y ¿dónde lees esas cosas?
-Lo ví en un blog de internet.
-¿En serio?
-Sí, de vez en cuanto miro los blogs de moda, me distraen, además así no te pilla nadie con la revista en la oficina.
-Ahora sí que me has dejado loca.
-No exageres Avelina, estoy seguro que hay algo que tú sigues que no es propio de tú personalidad  o de tú edad.
-Que pesado eres, ¿me estás espiando? me parece que sabes más de mí de lo que yo me creo.
-No eludas la contestación con ataques, confiesa, ¿qué es?
-Le das demasiado enigma al tema y es simplemente una chorrada.
-Chorrada o no, te cuesta contarlo.
-De acuerdo te lo cuento, a mi me gusta mucho mirar los dibujos animados, no todos, sólo los que me gustan, jejeje.
-Has visto a que no era para tanto.-Dijo sonriendo.
-Ahora me siento más liberada, jejeje.
-Estamos a punto de llegar, mejor nos acercamos a la puerta, sino no habrá quien salga.
-Vale.-Me cogió de la mano.

Cuando nos bajamos del metro nos dirijimos hacia la calle. Yo andaba junto a él, ya me había soltado de la mano, la verdad es que Toni, independientemente de que a mí me molestara que alguien dijera que me comía la cabeza, había acertado en el blanco con sus afirmaciones, es cierto, dudo demasiado, y por eso siempre estoy en el mismo sitio, quejándome de que nada cambia, y sin hacer nada para cambiar. ¿Tan obvio era?, la verdad es que no era momento de reflexionar tanto, más teniendo en cuenta que él que me acompañaba era capaz de saberlo todo con solo pestañear. El barrio en el que estábamos no lo conocía demasiado. Era una zona tranquila, había bastantes comercios, uno de los que ví que sin duda me llamó la atención era una librería, de estas de antaño.Toda la fachada era de madera. Y sin darme cuenta fuí hacia ella, Toni me siguió.

-¡Qué bonita!
-A que sí.
-Así cualquiera se aficiona a la lectura, a mi me recuerda a la libreria de Hugh Grant, en esa película que conoce a Julia Roberts. Notting Hill, que película más chula.
-Sí, pero en la película la librería es de guías de viaje.
-Es verdad, no lo recordaba.
-A mi me recuerda al libro de la Sombra del viento.
-Tienes razón, le va más esa librería que la de Notting Hill.
-Ya veo que te gusta leer.
-Sí me encanta, y también las pelis, pero tengo que reconocer que leer te permite viajar más.
-¿Viajar más?
-Sí, cuando quieres desconectar es lo mejor, estás leyendo y durante aquel momento eres otra, estás en otro sitio, leyendo lo que le pasa a otro que te cuenta su historia, aunque no sea de verdad. Eso sí, no me gusta sufrir, a mi me gustan las historias que acaban bien.
-Que lista.
-Eso me lo enseño mi abuela, que siempre decía para que voy a ver una película, para sufrir.
-Mucha razón tenía tú abuela.
-Una gran mujer.
-No me cabe duda.
-¿Y qué tal es la libreria? ¿ A parte de bonita, y mágica?.
-Está muy bien, ¿quieres entrar?
-Sí, pero no nos va a dar tiempo.
-Elige que prefieres, cine o libros.
-Libros, pero ¿y tú?
-A mi me va bien.
-Pues vamos a por los libros, jejeje.

Y entramos en la libreria.

4 comentarios:

  1. Ya se que eres mi hermanita! pero en serio, te ha salido brillante! ciaoooo y besitos!

    ResponderEliminar
  2. Yo no soy tu hermanita y también te digo que te ha salido genial.
    Oye, ¡qué buena idea la del diván!

    ResponderEliminar
  3. El plan es genial pero la peli es una obra maestra de la risa...
    Mil bss...

    ResponderEliminar
  4. Cómo he echado de menos a Avelina!!!!!!!!!!
    Como siempre, me ha encantado el capítulo.
    Un beso

    ResponderEliminar

Gracias por vuestros comentarios