13 ene. 2017

Un superviviente

¡Hola! Otro viernes de reseña y hoy con un libro que a pesar de la temática, recomiendo. Este año lo he empezado haciendo cosas diferentes a nivel lectura, leyendo libros que se salen un poco de lo que suelo leer, digamos que ya hice una pequeña avanzadilla a finales de 2016, leyendo un libro de Paul Kalanithi, Recuerda que vas a morir.Vive  ¿ Lo leíste?


Sinopsis recogida en la web de la Editorial Siruela.

En 1943, el judío austriaco Moriz Scheyer, escondido en un convento francés, comenzó a escribir Un superviviente, la narración de la angustiosa, agitada y a veces casi milagrosa peripecia de su persecución a través de la convulsa Europa ocupada.
Scheyer era un importante periodista literario y editor en Viena antes de la anexión de Austria en 1938; formaba parte de círculos intelectuales en los que se relacionó con importantes figuras de la época, como Arthur Schnitzler, Joseph Roth o Gustav Mahler, y mantuvo una amistad cercana con Stefan Zweig.
En este revelador testimonio, emotivo y crítico a la vez, el autor vuelca su ingenio mordaz para hacer un recuento de sus experiencias durante la guerra: su exilio a París justo antes de que los nazis ocuparan la capital francesa, su paso por un campo de concentración, el contacto con la Resistencia y su vida clandestina en un asilo para enfermas mentales a cargo de una congregación de monjas franciscanas.
Tras la muerte de Scheyer, en 1949, su hijastro, Konrad Singer, disgustado por la denuncia genérica del libro a todo el pueblo alemán, lo destruyó. O eso pretendió. En el transcurso de una mudanza, los hijos de Singer encontraron una copia en papel carbón del texto. Guardado en una carpeta en la que figuraba la dirección de la primera esposa de Stefan Zweig en América, el manuscrito había sobrevivido a la destrucción.




Un superviviente es el testimonio de un judío y la persecución que sufrió él, su esposa y Slava, su ama de llaves y amiga. Es un libro escrito durante y después de la II Guerra Mundial, todos sabemos lo que pasó, lo hemos estudiado, hemos visto documentales, películas históricas  y habremos leído sobre ello, las atrocidades a las que fueron sometidos los judíos y otros grupos no tienen nombre, que se hicieron leyes contra ellos, que se les expropió todo lo que tenían lo sabemos pero nunca había leído con tanto detalle hasta que punto se les anuló a nivel civil, hasta que punto se les redujo a la nada.

Moriz Scheyer es un judío que huye de Austria a Francia en 1938 tras la invasión alemana y es él que se da cuenta de que debe hacer un escrito dejando constancia de lo que le pasó, lo que leemos es una especie de biografía, su relato de los años que pasó huyendo de los nazis. Para  él no constituye una obra literaria si no algo necesario, un testimonio que debe perdurar. Uno de sus hijastros destruyó la única copia de este manuscrito porque le pareció demasiado antialemana pero años después, durante una mudanza, el nieto encontró una copia, por lo visto no sólo había una como se pensaba, la hizo traducir y se publicó.

Como os decía es un testimonio de lo que le pasó a él, su familia y muchos otros. Así nos narra con total detalle la tragedia que vivieron, cómo les quitaron todo, lo fundamental y  lo más pequeño.

Él y su mujer, ambos judíos, huyen a Francia, luego les sigue Slava, no es judía pero siente que debe estar con sus amigos. Nos cuenta sus visicitudes en la Francia ocupada y en la zona libre que también fue ocupada posteriormente, nos cuenta cómo vivían esa incertidumbre, ese miedo a que les detuvieran, a que les deportaran, nos cuenta un intento de huida a Suiza, su internamiento en varios campos de concentración, su refugio en un convento, lugar en el que pasaron parte de la guerra. Es un testimonio impactante y muy bien escrito, es cierto que muchas veces simplemente quiere escribir las cosas tal y como fueron y con sus propias opiniones acerca de lo que pasaba pero lo cierto es que, Moriz Scheyer, era un intelectual y se nota un buen estilo en su forma de narrar, hay pasajes realmente bellos por la forma en que lo escribió. Lo perdió todo durante la ocupación alemana de Austria, ya escribía libros entonces y trabajaba para una revista de la que fue cesado por el simple hecho de ser judío, allí empieza su éxodo, su huida irremediable,obligada.

Moriz Scheyer no es amable con los alemanes ni hace distinciones entre alemanes y nazis, para él todos eran lo mismo pero creo que esto debe ponerse en el contexto en que se escribió, tampoco deja títere sin cabeza con respecto a la pasividad con la que muchos países actuaron con Alemania, cuando antes de la Guerra, se había iniciado la caza de los judíos, así también critica a los franceses colaboracionistas e incluso a los que, pasivamente, sin dejar a los judíos franceses fuera de este grupo, no quisieron oír hablar de lo que les había pasado en Austria-  aquí no pasará, decían sin parar.

Tampoco es considerado con todos aquellos que sin posicionarse contra los alemanes, toleraron la situación. Moriz Scheyer habla abiertamente de como se considera la presa de esa caza, pero aún así también dedica mucho esfuerzo a hablar de todos los que les ayudaron, de como Slava decidió poner en peligro su vida para estar con ellos,  deja fiel testimonio de lo mejor de la raza humana, aquéllos que sin conocerle le tendieron a él, su esposa y Slava la mano, a ellos y a otros anónimos que arriesgaron sus propias vidas por los demás. A todos ellos les estará eternamente agradecido.

El libro se termina después de la Guerra e incluso, antes, cuando ya estaba fuera de peligro, se cuestiona muchas cosas, cómo podrá ser feliz después de lo que ha pasado, cómo podrá encontrar un sitio al que pueda considerar su país, cómo cree que se dejará sin castigo a muchas personas que deberían haberse castigado. Se plantea la cuestión de la reclamación de todo lo que se les quitó.

Es un libro que, aunque triste, aunque suscita muchas cuestiones difíciles de contestar, ¿cómo pudo pasar algo así? Vale la pena leerlo. No es una lectura fácil pero la recomiendo.

1 comentario:

  1. Una lectura dura, es verdad que leyendo este tipo de narrativa me planteo también como puede el ser humano ser tan horrible.
    Yo ahora estoy acabando Todo esto te daré, que me está encantando.
    BESOS!

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