28 jul. 2016

Como desconecto y gestiono el estrés (Primera parte)

¡Hola! Tenía muchas ganas de escribir esta entrada que es un poco diferente pero que pienso que puede ser útil.
A mi me encantan las puestas y salidas del sol, en realidad la naturaleza en general, sobre todo el mar, me trasmite tranquilidad, me reconforta, parece todo muy relativo cuando ves algo hermoso como el mar plano o picado,  ojalá pudieramos tener estas buenas sensaciones siempre.




Hoy hablo de estrés pero no hablo como experta tan solo voy a aportar mi punto de vista, desde mi experiencia personal, ni mucho menos pretendo sentar cátedra sobre un tema que me toca pero sobre el que no soy experta. Muchos somos los que tenemos trabajos muy estresantes, con responsabilidades sobre temas que afectan a otras personas, personas que ponen en tus manos sus problemas y tu tienes que intentar solventarlos, ayudarles e incluso informarles de que no tienen prácticamente nada que hacer, además, el trabajo en el que se lidia con muchas personas tiene el añadido del trabajo de cara al público, lo que puede traer más estrés, más cansancio emocional. 

Hoy quiero hablar del estrés y como gestionarlo, o mejor dicho cómo lo he hecho yo, en la siguiente entrada hablaré de la incapacidad para desconectar del trabajo.

El estrés: Cuando la carga de trabajo se multiplica puede causarte estrés y también lo hace el tipo de trabajo al que te enfrentas. En mi sector - jurídico- los plazos están a la orden del día, estamos a julio, un mes que siempre es de mucho trabajo porque en agosto es inhábil en casi todos los órdenes, es el momento de descanso pero también hace que haya puntas de trabajo muy altas porque se quieren finiquitar muchos temas. ¡Mirad el número de entradas de este mes, se han reducido mucho porque tengo mucho trabajo y cuando no trabajo he priorizado la familia y los amigos y algunos momentos para una misma, momentos impagables como leer, hacerte un tratamiento de belleza o hartarte de ver series!

Lo que digo creo que es atribuible a todo tipo de trabajos, todos tenemos nuestras cotas de trabajo, las cosas que más nos gustan y también otras que no gustan tanto.

He aprendido, aunque creo que me queda mucho por hacer, a desconectar e intentar gestionar el estrés, para que el estrés no te mate creo que hay que controlar  sobre todo la organización durante todo el año para evitar la acumulación de trabajo innecesaria, seguir un orden, no posponer temas aunque nos desagraden e intentar finiquitarlos, no queremos una losa, un sentimiento de culpabilidad, hazlo y enfréntate a ello, no postergues un trabajo,  no sirve de nada postergar algo que vas a hacer en todo caso.

Para el orden lo primero es tener una agenda pero igual de importante es que la uses. Agendar evidentemente es algo que hago mucho, siempre debo saber cuando se termina un plazo pero también es conveniente gestionar el tiempo, hay cosas muy complicadas, más trabajosas y que nos van a llevar más tiempo, hay que tenerlas en cuenta, por ejemplo a mi me gusta lidiar con las cosas complicadas a primera hora, que es cuando suelo tener más energía y dejo para última hora las cosas más sencillas.
No te empeñes en hacer imposibles, por tanto a la hora de proponerte un plan de trabajo piensa en que debe ser factible realizarlo, es verdad que no siempre depende de nosotros pero es mejor optar por algo plausible para poder cumplirlo pero también para evitar la frustración.
Me gusta hacer listas y tachar lo que ya he hecho con un fosforescente porque me causa satisfacción acabar el día con todo tachado. La organización es esencial y también efectiva, ayuda a gestionar mejor el tiempo, a estar preparada para esos picos de trabajo e incluso situaciones no esperadas. Mi consejo es que sepáis siempre en qué va a consistir- más o menos- vuestra jornada de trabajo. El día antes deberéis preparar lo que vas a hacer de manera que desde que entráis a trabajar sepáis que vais a hacer, a eso hay que añadir que siempre hay cosas improvisadas. Si acabáis antes de tiempo no está de más preparar algo que pensabáis hacer mañana, aunque sea sólo para prepararlo, etc.

No lo hago habitualmente pero en algunas situaciones como el mes de julio que para mi es el mes previo a las vacaciones no está de más tener ayuda, yo he usado unas pastillas hechas de hierbas que me han gustado porque te ayudan a estar más tranquila, a ver el final de la montaña de expedientes de forma más saludable porque no tienes tanto nervios ni piensas, ¿tendré tiempo?  Me enviaron Antiestrés Natural® y me vino como anillo al dedo así que las he usado para estar más tranquila y creo que lo consiguen. No sé si sirven para conciliar el sueño porque raramente tengo insommio.

Lo primero que hice antes de aceptar probarlas fue comprobar su composición y ello porque en este tipo de productos, no recetados por el médico pero que vas a consumir,  creo que es importante que sean naturales y que tengan una composición natural:

Se trata de un conjunto de plantas adaptógenas con avena silvestre y melisa que tienen como fin ayudarte en periodos de esfuerzos mentales o físicos intensos y transitorios. En un sólo producto tenemos tres plantas:
  • Esquisandra: planta adaptógena que se utiliza como tónico y reconstituyente.
  • Eleuterococo: conocido como Ginseng siberiano, apoya las capacidades físicas e intelectuales en condiciones de cansancio y debilidad.
  • Rodiola: Muy conocida y utilizada como ayuda para resistir la tensión emocional. Puede reducir la fatiga mental y mejorar la respuesta frente al estrés.
Se añaden extractos de avena silvestre y melisa:
Avena sativa: refuerza el sistema nervioso y la memoria.
Melisa: ayuda a conciliar y mantener el sueño, contribuye a un buen descanso y a una relajación óptima.
 Estas plantas en conjunto ayudan a proporcionar sensación de paz y tranquilidad.

Lo he usado casi todo el mes, dos pastillas al día y de momento junto a una buena organización he estado tranquila, sí, naturalmente he trabajado mucho y estoy cansada, con ganas de vacaciones pero los nervios han brillado por su ausencia, ahora sólo falta esperar a que el sol brille con fuerza este agosto.

Por último os recomiendo DEPORTE, DEPORTE, DEPORTE...ya sea andando, corriendo, natación...

Besos y hasta la próxima entrada.

1 comentario:

  1. Me ha gustado mucho el enfoque que has dado al post. Aunque tengo un cargo de bastante responsabilidad y vivo épocas de presión, normalmente gestiono bien estas con deporte, el apoyo de mi familia y, por supuesto, mis hobbies como leer o el blog. Por ahora no he necesitado extras.
    Creo que hay que trabajar más con la gente estrategias para detectar y afrontar las situaciones de estrés: parece que hoy día vivamos todos estresados, hay que relativizar y afrontar los momentos de tensión, sin dramas, como siempre se ha hecho. Es verdad que, en parte, vivimos en una sociedad que demanda mucho pero también creo que cada vez "somos más blanditos".
    Un besazo!

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